domingo, 24 de mayo de 2009

Nuestra decisión

¿Por qué normalmente no hacemos cosas diferentes? ¿Por qué no tomamos una iniciativa para cambiar nuestra monótona vida? ¿Por qué no hacemos algo único, algo que nos distinga de los demás…? ¿Cuál es la razón por la cual siempre seguimos las pautas ya establecidas, los estilos de vida predeterminados para cada uno de nosotros? Asociados con decisiones que trascienden y van más allá del mañana, sin vivir el día a día y uno de los peores errores que podemos hacer, alejarnos de esa diversidad vital, que terriblemente nos puede dejar caer e inclusive llegar a decir qué es lo más normal, y qué no. 

Muchas veces dejamos algunas de las importantes decisiones en poder de otras personas, que no nos conocen en la forma en que nosotros mismos lo hacemos, que tal vez pueden llegar a tener una noción de lo que sentimos pero aún así, simplemente no son nosotros.

                A pesar de que varias veces (o al menos en mi caso), no sabemos con claridad lo que deseamos o nos encontramos confundidos, y tomamos una mala decisión, al menos reconocemos la culpa y aceptamos que fue nuestra, y no que perdimos nuestro tiempo por haberle hecho caso a ciertos de los primeros soplas que se nos pongan en frente.

                Sin embargo, el problema no reside meramente en tomar una decisión individualmente, sino más bien el poder afrontar, luchar contra y sobrepasar los obstáculos que se nos presentan, cuando tomamos algún camino en nuestra vida que no es el más fácil, pelear por nuestros deseos y aceptar las consecuencias de nuestros actos.

                Podríamos empezar relajándonos…mandar a la mierda a un poco de vecinos o de gente que nos molesta!  Salir por ahí, probar nuevas cosas, experimentar, sentir la pasión por aquello que haremos cuando salgamos de las distintas etapas por las que pasamos, y estar conscientes en todo momento de aquello que haremos el resto de nuestras vidas, observar el futuro en la medida de lo posible.

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